sábado, 26 de septiembre de 2020

CAT STEVENS / FATHER AND SON

QUE EL TIEMPO HAGA LO QUE DEBA

QUE EL TIEMPO HAGA LO QUE DEBA



Deja que el tiempo haga una de las suyas. 

Deja que las cosas pasen. 

Controla tu vida.

Sé como un gato negro durante el día. 

En la noche, un esquivo gato atigrado. 

Deja que el viento se estrelle en tu cristal.

Controla tu vida. 

Deja que las cosas pasen. 

Deja que los caminos del bien y del mal fluyan: 

lo que el viento les hace a las cosas, 

lo que tú le haces al tiempo. 

Toda hoja que se mueve en este árbol. 

Todo sueño feliz falsificado. 


Deja que el tiempo haga lo que deba. 



Salvador Alís. 

 

jueves, 24 de septiembre de 2020

LATASHA LEE / THAT´S WHAT IT IS

MÁS VALEN MIL IMÁGENES QUE UNA PALABRA

 MÁS VALEN MIL IMÁGENES QUE UNA PALABRA 



Se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras, 

que un ciego ve más allá de lo que habla, 

que si mil palabras no pueden ilustrar su oscuridad 

-dónde y cómo perdió los ojos- entonces su hablar no vale nada. 

Entrenar la mirada para ver y callar, 

no abrir la boca, dejar caer los párpados. 

Las imágenes verdaderas no pueden explicarse. 

Mil palabras justifican su avance en contra o a favor 

del inestable nido sobre la torre que canta. 

No se ha dicho que una torre, tampoco un faro, puedan cantar, 

que un ciego cuente su historia a un perro 

y que este perro vea al ciego pender de una cuerda. 

No se ha dicho nada de la higuera ni de los higos. 



Mil imágenes ante un sí concluyente y un no afirmativo. 



Salvador Alís.





  




miércoles, 16 de septiembre de 2020

BWV 853 / J. S. BACH / PATRICIA HASE

AGUA FRÍA QUE NO CALMA LA SED

AGUA FRÍA QUE NO CALMA LA SED


Cree el pintor que al dar forma y color a sus demonios
algo o alguien encenderá una luz de alarma, 
y un ángel blanco y puro cubrirá con sus alas
la osadía del gesto y el miedo oscuro.
No hay pintura sin música ni letra sin intención,
todo ensayado y todo previsto
hasta la perfección que contiene al menos un error.
Cree el que pinta que al pintar su mal espanta,
y sigue pintando a la espera del imposible desenlace:
el ángel aturdido (por esta música celestial
y esta palabra equivocada) no acude a la cita,
se ha perdido en su vuelo endemoniado.
Cree el pintor que su pinturas azules serán manantial.

Pero serán agua fría que no calma la sed.


Salvador Alís.