viernes, 28 de abril de 2017
NO TENGAS MIEDO
NO TENGAS MIEDO
Por más que un portaaviones sea una ballena gigante,
una moby dick acerada
que guarda en su vientre pequeñas ballenas mortíferas;
por más que se acompañe de tiburones negros;
por más que sobre su coraza en la superficie
se afanen pájaros igualmente metálicos;
por más que los tiburones sean como puercoespines;
no tengas miedo.
Un terremoto simulado no es un terremoto;
el tsunami posterior no es natural,
kilómetros de una tierra, de un estado, perecen
bajo el agua;
la escena la contempla un satélite, un ojo
que todo lo ve suspendido en el cielo de sus dioses;
a pesar de esto, no tengas miedo.
Los gatos en contadas ocasiones tienen miedo,
sólo cuando los debilita la edad o la enfermedad;
un gato en plenas facultades a nada teme,
lo demuestran Lolita, Nube y Sombra cada noche;
la excepción son los fuegos artificiales;
por eso nada temas, no tengas miedo.
Cuando el dictador reprimía, muchos salían a la calle,
no son suficientes; en las calles de hoy
se tiene mucho que perder y poco que ganar;
hay un mundo oculto cuya caja fuerte
está pidiendo ser reventada;
que no te asuste el ruido mediático.
no tengas miedo.
Hablar por hablar, eso también asusta;
hablar para no decir nada, para contrariar al contrario,
eso no debe asustar;
no deben asustar las palabras justas
en su justa medida, no deben asustar los discursos
negativos ni los positivos; todo es igual a cero;
no temas nada.
Y sin embargo ¡cuántos temores!
Temes al aire que respiras, al ruido que no oyes,
al conejo sin orejas, al libro no leído, a la frontera
(playa, horizonte, montaña, castillo, bosque y niebla)
no conocida; temes a la noche y al día,
a la cifra exacta y a la aproximada; temes.
Por ese motivo conviene decirte: no temas.
Porque temes.
Pero no tengas miedo. La muerte será justa contigo
y será justa con tu espejo, tu cuaderno, tu dibujo.
Será justa a pesar de ti y a pesar de todo.
No serás engullido por la ballena,
no te despedazará con sus enormes dientes
el tiburón; no serás agitado más allá de lo soportable
por el bullicio del mar o el temblor de la tierra.
Así que no tengas miedo. Más allá de ti no hay nada,
absolutamente nada que temer.
Salvador Alís.
Por más que un portaaviones sea una ballena gigante,
una moby dick acerada
que guarda en su vientre pequeñas ballenas mortíferas;
por más que se acompañe de tiburones negros;
por más que sobre su coraza en la superficie
se afanen pájaros igualmente metálicos;
por más que los tiburones sean como puercoespines;
no tengas miedo.
Un terremoto simulado no es un terremoto;
el tsunami posterior no es natural,
kilómetros de una tierra, de un estado, perecen
bajo el agua;
la escena la contempla un satélite, un ojo
que todo lo ve suspendido en el cielo de sus dioses;
a pesar de esto, no tengas miedo.
Los gatos en contadas ocasiones tienen miedo,
sólo cuando los debilita la edad o la enfermedad;
un gato en plenas facultades a nada teme,
lo demuestran Lolita, Nube y Sombra cada noche;
la excepción son los fuegos artificiales;
por eso nada temas, no tengas miedo.
Cuando el dictador reprimía, muchos salían a la calle,
no son suficientes; en las calles de hoy
se tiene mucho que perder y poco que ganar;
hay un mundo oculto cuya caja fuerte
está pidiendo ser reventada;
que no te asuste el ruido mediático.
no tengas miedo.
Hablar por hablar, eso también asusta;
hablar para no decir nada, para contrariar al contrario,
eso no debe asustar;
no deben asustar las palabras justas
en su justa medida, no deben asustar los discursos
negativos ni los positivos; todo es igual a cero;
no temas nada.
Y sin embargo ¡cuántos temores!
Temes al aire que respiras, al ruido que no oyes,
al conejo sin orejas, al libro no leído, a la frontera
(playa, horizonte, montaña, castillo, bosque y niebla)
no conocida; temes a la noche y al día,
a la cifra exacta y a la aproximada; temes.
Por ese motivo conviene decirte: no temas.
Porque temes.
Pero no tengas miedo. La muerte será justa contigo
y será justa con tu espejo, tu cuaderno, tu dibujo.
Será justa a pesar de ti y a pesar de todo.
No serás engullido por la ballena,
no te despedazará con sus enormes dientes
el tiburón; no serás agitado más allá de lo soportable
por el bullicio del mar o el temblor de la tierra.
Así que no tengas miedo. Más allá de ti no hay nada,
absolutamente nada que temer.
Salvador Alís.
LA VIDA EXTERIOR
LA VIDA EXTERIOR
Llegan noticias de más allá de la isla. Al vivir
en una isla, el mundo ajeno es todo lo que se encuentra
fuera de la isla, al otro lado del mar.
Una mujer desconocida, hasta ahora desconocida,
me regala un libro, pura emoción y ajuste de cuentas.
No señalaré sus intrascendentes faltas,
poca importancia tienen sus errores ortográficos
y gramaticales. Una historia local se hace universal
por sus aciertos.
Hay en este libro luces que delimitan sombras,
hay empeño, dedicación, tiempo y corazón.
Lo que se pone en juego aquí es una familia.
Salvador Alís.
Llegan noticias de más allá de la isla. Al vivir
en una isla, el mundo ajeno es todo lo que se encuentra
fuera de la isla, al otro lado del mar.
Una mujer desconocida, hasta ahora desconocida,
me regala un libro, pura emoción y ajuste de cuentas.
No señalaré sus intrascendentes faltas,
poca importancia tienen sus errores ortográficos
y gramaticales. Una historia local se hace universal
por sus aciertos.
Hay en este libro luces que delimitan sombras,
hay empeño, dedicación, tiempo y corazón.
Lo que se pone en juego aquí es una familia.
Salvador Alís.
viernes, 21 de abril de 2017
DESAFINADO
DESAFINADO
No voy de un lado a otro corriendo, tampoco me demoro.
Ni deprisa ni despacio.
He vivido ya lo suficiente, estoy tranquilo.
Me queda tanto por vivir, tanto por olvidar...!
Me queda tanto por soñar, reír, dibujar y escribir.
No estoy nervioso, tampoco apaciguado.
Isabella Rossellini se asoma a mi ventana:
gorilas, ciervos, delfines, patos y ballenas.
El enigma de la fecha de la muerte de personas conocidas.
La vergüenza de nuestra inmortalidad.
Estudios para dibujos y pinturas que no serán nunca.
Apuntes para poemas que no serán jamás.
Para todo hay un límite, una puerta cerrada.
Pero una meta no alcanzada dice lo que dice,
lo que muchos esperan oír. La voz que en esta noche
habla, la voz que abre orejas, que agita almas.
Si no es tu caso, da la vuelta y regresa, Si lo es,
escucha con atención. Lo que se traza sobre papel,
lo que se pierde y se gana, es y no es lo que se piensa.
Un orador ante un público de mudos y sordos.
Por pensar se diluye el pensamiento en este discurso.
El pájaro que no se dice aprendió a comer migas de pan
en las manos del que se dice alimentador de pájaros.
No voy de un lado a otro corriendo, tampoco me demoro.
Ni deprisa ni despacio.
Se hace tarde, siempre se hace tarde.
Una venda en los ojos y tú gimiendo en la noche.
Otra botella vacía. Otra palabra por decir.
Otra jaula vacía. Otro algo que se dice y no se oye.
Un día y otro día unidos por el corto sueño agitado,
por las sábanas de piel de oveja,
por el convencimiento y la experiencia
de que una copa de más no duele, no mata.
Me queda tanto por soñar, reír, dibujar y escribir.
No estoy nervioso, tampoco apaciguado.
Me tranquiliza Nube clavándome sus uñas,
Lolita cuando duerme y más cuando está despierta,
Sombra con sus ensayos de maullar.
Lo que sucede en el Mundo no sucede en ti,
puesto que el Mundo se aleja a la velocidad de la luz.
Lo que sucede en ti, sucede en la oscuridad.
No se ve, tampoco se entiende, simplemente sucede.
Se abre una puerta cerrada y entre Isabella
con su vestido negro y su cremallera.
Se abre otra puerta y entra Jolie Môme.
Labios rojos y maquillaje no son accesorios.
El desprecio y la caricatura sobre lo que se calla.
Uno ya no sabe qué decir, qué opinar.
He vivido ya lo suficiente, estoy tranquilo.
Me queda tanto por vivir, tanto por olvidar...!
¿He comprendido algo, lo has comprendido tú?
La comprensión no implica felicidad.
En el discurso de este pensamiento se diluye la vida
y se diluye su contrario. Vencedor de la palabra,
conversador que no pronuncia palabra.
No por decir más alto, más claro.
Entender que en el toque de una guitarra desafinada
también puede hallarse emoción.
En el lago, en el fuego que no arde,
en la cara marcada, en la película que no acaba.
Aspa de hierro sobre la acera, tarde perdida,
noche interminable. Magali Datzira se parece a alguien
que se parece a ti. Pero ella no eres tú, yo no soy yo.
No voy de un lado a otro. Tampoco me importan
las cuerdas desafinadas. Me importa la belleza,
lo que no se somete a la actualidad,
lo que parece eterno.
Noches y días sin principio ni final. Este sueño
y esta pesadilla que se escriben al despertar...
Salvador Alís.
No voy de un lado a otro corriendo, tampoco me demoro.
Ni deprisa ni despacio.
He vivido ya lo suficiente, estoy tranquilo.
Me queda tanto por vivir, tanto por olvidar...!
Me queda tanto por soñar, reír, dibujar y escribir.
No estoy nervioso, tampoco apaciguado.
Isabella Rossellini se asoma a mi ventana:
gorilas, ciervos, delfines, patos y ballenas.
El enigma de la fecha de la muerte de personas conocidas.
La vergüenza de nuestra inmortalidad.
Estudios para dibujos y pinturas que no serán nunca.
Apuntes para poemas que no serán jamás.
Para todo hay un límite, una puerta cerrada.
Pero una meta no alcanzada dice lo que dice,
lo que muchos esperan oír. La voz que en esta noche
habla, la voz que abre orejas, que agita almas.
Si no es tu caso, da la vuelta y regresa, Si lo es,
escucha con atención. Lo que se traza sobre papel,
lo que se pierde y se gana, es y no es lo que se piensa.
Un orador ante un público de mudos y sordos.
Por pensar se diluye el pensamiento en este discurso.
El pájaro que no se dice aprendió a comer migas de pan
en las manos del que se dice alimentador de pájaros.
No voy de un lado a otro corriendo, tampoco me demoro.
Ni deprisa ni despacio.
Se hace tarde, siempre se hace tarde.
Una venda en los ojos y tú gimiendo en la noche.
Otra botella vacía. Otra palabra por decir.
Otra jaula vacía. Otro algo que se dice y no se oye.
Un día y otro día unidos por el corto sueño agitado,
por las sábanas de piel de oveja,
por el convencimiento y la experiencia
de que una copa de más no duele, no mata.
Me queda tanto por soñar, reír, dibujar y escribir.
No estoy nervioso, tampoco apaciguado.
Me tranquiliza Nube clavándome sus uñas,
Lolita cuando duerme y más cuando está despierta,
Sombra con sus ensayos de maullar.
Lo que sucede en el Mundo no sucede en ti,
puesto que el Mundo se aleja a la velocidad de la luz.
Lo que sucede en ti, sucede en la oscuridad.
No se ve, tampoco se entiende, simplemente sucede.
Se abre una puerta cerrada y entre Isabella
con su vestido negro y su cremallera.
Se abre otra puerta y entra Jolie Môme.
Labios rojos y maquillaje no son accesorios.
El desprecio y la caricatura sobre lo que se calla.
Uno ya no sabe qué decir, qué opinar.
He vivido ya lo suficiente, estoy tranquilo.
Me queda tanto por vivir, tanto por olvidar...!
¿He comprendido algo, lo has comprendido tú?
La comprensión no implica felicidad.
En el discurso de este pensamiento se diluye la vida
y se diluye su contrario. Vencedor de la palabra,
conversador que no pronuncia palabra.
No por decir más alto, más claro.
Entender que en el toque de una guitarra desafinada
también puede hallarse emoción.
En el lago, en el fuego que no arde,
en la cara marcada, en la película que no acaba.
Aspa de hierro sobre la acera, tarde perdida,
noche interminable. Magali Datzira se parece a alguien
que se parece a ti. Pero ella no eres tú, yo no soy yo.
No voy de un lado a otro. Tampoco me importan
las cuerdas desafinadas. Me importa la belleza,
lo que no se somete a la actualidad,
lo que parece eterno.
Noches y días sin principio ni final. Este sueño
y esta pesadilla que se escriben al despertar...
Salvador Alís.
lunes, 17 de abril de 2017
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