TIEMPO CERO
Una parte importante de tu vida se encuentra en una jaula en tu cabeza
Esa jaula primera no es la única
En esa jaula hay una mujer desnuda cubierta con muchas capas
Las capas son de distintas telas, algunas bordadas, otras pintadas
Las fronteras que son los barrotes de esas jaulas no son reposo para mariposas de alas afiladas
Junto a la primera jaula hay una segunda; y junto a ésta, una tercera
En la segunda jaula hay una mujer vestida de negro; en la tercera, una mujer cuya capa reproduce el mar
Los barrotes, a veces, son simples agujas entrecruzadas, y otras veces son cordones de zapatos
Una mujer atada con cordones de zapatos. Un pájaro con sus propias alas hechas un nudo
En el horizonte disperso aparecen niños desnudos -de ambos sexos- que no cesan de escapar de su jaula
La vida sin fronteras. A lo lejos
Los ídolos surgen en horizontes paralelos, en tu cabeza. Escribes un Tratado de Imperfecciones
Las agujas de las jaulas y los cordones de los zapatos
En otra jaula hay una mujer recubierta de agujas
Cada jaula es un farol. Todo está iluminado según tu deseo
Una jaula se engendra con ideas para que en ella se encierre un hombre para engendrar más ideas
De una jaula a otra jaula cada vez hay menos espacio
Las mujeres desnudas se mezclan con las niñas desnudas
Pájaros muy ancianos se desatan de sus nudos
El paisaje que puede verse tras las jaulas es nítido y deslumbrante: un pozo, un río, dos montañas, un lago, dos estrellas
Algunas jaulas contienen humo, demonios, negaciones, pornografía, monedas de oro
Luz Casal canta No, no y no. A su alrededor no hay jaulas, los aplausos no pueden ser barrotes
Actrices en jaulas representan a las mujeres que fueron. Hombres en jaulas en las cabezas de los hombres que fueron
El tiempo es la jaula más grande y más compleja, donde todas las pequeñas jaulas y las cabezas que contienen esas jaulas se encuentran retenidas
Tiempo cero, tiempo congelado. Los barrotes son hilos de hielo
Una colección de secretos no puede exhibirse. Secretos ocultos tras jaulas transparentes
Años que se retuercen sobre sí mismos para formar barrotes
Mujer, anciana, adolescente o niña
Y el ruido de fondo. Y el caos como una boya de colores suspendida en el mar
Salvador Alís.
lunes, 7 de abril de 2014
sábado, 5 de abril de 2014
LA FRONTERA
LA FRONTERA
En el cuaderno amarillo escribes: todo hombre tiene en su cabeza una frontera; de un lado, él y sus elegidos; del otro lado, el resto del mundo
Cintas de tela reforzada de la marca Tensabarrier*, aguas territoriales y cielos protegidos
Un farolillo blanco ilumina una terraza que no es tu terraza. Pero la luna en lo alto ilumina tu oscuridad y apenas se nota en la terraza
La mano que podría tenderse hacia otra mano (salvando esa mano o salvándose ambas) no lo hace porque la frontera lo impide
Las fronteras las trazan quienes más tienen que perder. Los bárbaros acechan tras las fronteras
Lo desconocido, lo que no se elige pero está ahí
Las fronteras se construyen para contener amenazas
En las fronteras, el hierro y el cemento, la electricidad, el foso y los cocodrilos, mariposas de alas afiladas
A veces, sobre la frontera que cada hombre tiene en su cabeza, se instala un pájaro
Las fronteras del pájaro se concentran en formas geométricas y se llaman jaulas
A veces, la puerta abierta no significa que el pájaro eche a volar
Sobre las fronteras reales, a vista de pájaro, se desplazan y se desploman a su capricho los pájaros alrededor del mundo
También los peces no conocen otra frontera que los límites de su río, lago, mar y océano
Y aunque las hormigas incluyen fronteras en sus fortificaciones subterráneas, cuando salen a la superficie en busca de alimento forman filas que a su vez son fronteras
Las raíces de un árbol se extienden hasta su fin. Hasta su frontera
Se enfrentan hombres armados y hombres desnudos. Algunos acaban herídos. Otros muertos
La suprema frontera, la siempre vencedora
La frontera en la cabeza de los hombres tiene los días contados. Al final de toda vida
Cada línea escrita en el cuaderno amarillo, fila de hormigas que surgen de fortificaciones subterráneas, palabras que dibujan fronteras, palabras que quisieran ser pájaros y salir en tropel de su jaula
Una piel humana en el lugar más alejado del mundo. Una montaña que asciende y asciende y no se acaba nunca
Un cuerpo humano acariciado por balas, por plumas, por mariposas y palabras
Un tatuaje pendiente de su tinta
Te rodeas de círculos concéntricos para no crear fronteras. Trasladas a tus elegidos de círculo en círculo a tu antojo
Los pájaros de papel-moneda sobrevuelan ligeros y en bandada las fronteras
Se lanzan bombas, botes de humo, micrófonos, distracciones y consignas de un lado a otro de las fronteras
El aire se vuelve irrespirable
Se enfrentan hombres con máscaras de gas y máscaras convencionales
Las palabras se asocian con imágenes (el fotógrafo en la fiesta dispara a la novia virgen y a la cabeza de oso disecada en la pared
Las naciones abren sus fronteras. Los rusos que navegaron hasta Cuba aterrizan hoy en nuestras lindes
En aguas territoriales insulares echa el ancla el portaaviones nuclear Harry S. Truman, 333 m. de eslora y entre 41 y 78 m. de manga, 6.000 hombres extendiendo una frontera
En las profundidades, como los peces, los submarinos basan su poder en la capacidad de extender sus fronteras. Hasta donde termina el agua
Los americanos que conocieron y perdieron las intrincadas selvas de Vietnam, prefieren ahora hacer turismo en los desiertos
Hay hombres cuyas cabezas son incapaces de contener y comprender fronteras
La música, como el pájaro, se mueve en otro ámbito, en un lugar sin fronteras
Por el cuaderno amarillo se mueven notas, se pintan vuelos con tinta azul sobre un cielo blanco
Las notas de música son colores, son nudos eléctricos que proyectan filamentos hasta donde alcanzan
A veces muy lejos. El horizonte como frontera
El que gira sobre sus pies haciendo su giro cada vez más rápido
Con las manos crea círculos concéntricos. Aspas de ventilador
Con los ojos. Círculos concéntricos como en el cuadro Estudios sobre la mirada
En ese cuadro las fronteras están en el mismo cuadro y en su observador. Implícitas
Los ojos de Sombra no ven lo mismo que tú ves
Si las mariposas de alas afiladas murieran; si las manos no fueran cercenadas, electrocutadas, sepultadas en cemento, ahogadas, sujetadas a una cadena de hierro
Los ojos de Sombra, de Nube, de Lolita, son fronteras que defienden su mundo interior mientras se adueñan, al mismo tiempo, del mundo exterior
Eliminas esas fronteras con un simple juego llamado El ratoncito
Simplemente agitando ante sus ojos un tapón de corcho anudado con un cordón de zapato
Juego de niños (de gatos) que no entienden de fronteras (pues gobiernan las fronteras) y juego de adultos tras la frontera
La repetición es parte fundamental de la historia, de la conciencia, de la publicidad
Pájaros sin cabeza imitan a otros pájaros instalados en la frontera que cada hombre tiene en su cabeza
Sólo escribes para lectores arriesgados
Si te consideras inteligente, lée hasta que te vuelvas estúpido. Y si te consideras estúpido, lée hasta que te vuelvas inteligente
Cuando repasas tu cuaderno amarillo, cuatro meses de bachillerato que triunfan y fracasan
Tú, el maestro de ti mismo, el lector de ti mismo, tu frontera
* Tensabarrier: "La barrera de control de multitudes y de gestión de filas líder en el mundo."
Salvador Alís.
En el cuaderno amarillo escribes: todo hombre tiene en su cabeza una frontera; de un lado, él y sus elegidos; del otro lado, el resto del mundo
Cintas de tela reforzada de la marca Tensabarrier*, aguas territoriales y cielos protegidos
Un farolillo blanco ilumina una terraza que no es tu terraza. Pero la luna en lo alto ilumina tu oscuridad y apenas se nota en la terraza
La mano que podría tenderse hacia otra mano (salvando esa mano o salvándose ambas) no lo hace porque la frontera lo impide
Las fronteras las trazan quienes más tienen que perder. Los bárbaros acechan tras las fronteras
Lo desconocido, lo que no se elige pero está ahí
Las fronteras se construyen para contener amenazas
En las fronteras, el hierro y el cemento, la electricidad, el foso y los cocodrilos, mariposas de alas afiladas
A veces, sobre la frontera que cada hombre tiene en su cabeza, se instala un pájaro
Las fronteras del pájaro se concentran en formas geométricas y se llaman jaulas
A veces, la puerta abierta no significa que el pájaro eche a volar
Sobre las fronteras reales, a vista de pájaro, se desplazan y se desploman a su capricho los pájaros alrededor del mundo
También los peces no conocen otra frontera que los límites de su río, lago, mar y océano
Y aunque las hormigas incluyen fronteras en sus fortificaciones subterráneas, cuando salen a la superficie en busca de alimento forman filas que a su vez son fronteras
Las raíces de un árbol se extienden hasta su fin. Hasta su frontera
Se enfrentan hombres armados y hombres desnudos. Algunos acaban herídos. Otros muertos
La suprema frontera, la siempre vencedora
La frontera en la cabeza de los hombres tiene los días contados. Al final de toda vida
Cada línea escrita en el cuaderno amarillo, fila de hormigas que surgen de fortificaciones subterráneas, palabras que dibujan fronteras, palabras que quisieran ser pájaros y salir en tropel de su jaula
Una piel humana en el lugar más alejado del mundo. Una montaña que asciende y asciende y no se acaba nunca
Un cuerpo humano acariciado por balas, por plumas, por mariposas y palabras
Un tatuaje pendiente de su tinta
Te rodeas de círculos concéntricos para no crear fronteras. Trasladas a tus elegidos de círculo en círculo a tu antojo
Los pájaros de papel-moneda sobrevuelan ligeros y en bandada las fronteras
Se lanzan bombas, botes de humo, micrófonos, distracciones y consignas de un lado a otro de las fronteras
El aire se vuelve irrespirable
Se enfrentan hombres con máscaras de gas y máscaras convencionales
Las palabras se asocian con imágenes (el fotógrafo en la fiesta dispara a la novia virgen y a la cabeza de oso disecada en la pared
Las naciones abren sus fronteras. Los rusos que navegaron hasta Cuba aterrizan hoy en nuestras lindes
En aguas territoriales insulares echa el ancla el portaaviones nuclear Harry S. Truman, 333 m. de eslora y entre 41 y 78 m. de manga, 6.000 hombres extendiendo una frontera
En las profundidades, como los peces, los submarinos basan su poder en la capacidad de extender sus fronteras. Hasta donde termina el agua
Los americanos que conocieron y perdieron las intrincadas selvas de Vietnam, prefieren ahora hacer turismo en los desiertos
Hay hombres cuyas cabezas son incapaces de contener y comprender fronteras
La música, como el pájaro, se mueve en otro ámbito, en un lugar sin fronteras
Por el cuaderno amarillo se mueven notas, se pintan vuelos con tinta azul sobre un cielo blanco
Las notas de música son colores, son nudos eléctricos que proyectan filamentos hasta donde alcanzan
A veces muy lejos. El horizonte como frontera
El que gira sobre sus pies haciendo su giro cada vez más rápido
Con las manos crea círculos concéntricos. Aspas de ventilador
Con los ojos. Círculos concéntricos como en el cuadro Estudios sobre la mirada
En ese cuadro las fronteras están en el mismo cuadro y en su observador. Implícitas
Los ojos de Sombra no ven lo mismo que tú ves
Si las mariposas de alas afiladas murieran; si las manos no fueran cercenadas, electrocutadas, sepultadas en cemento, ahogadas, sujetadas a una cadena de hierro
Los ojos de Sombra, de Nube, de Lolita, son fronteras que defienden su mundo interior mientras se adueñan, al mismo tiempo, del mundo exterior
Eliminas esas fronteras con un simple juego llamado El ratoncito
Simplemente agitando ante sus ojos un tapón de corcho anudado con un cordón de zapato
Juego de niños (de gatos) que no entienden de fronteras (pues gobiernan las fronteras) y juego de adultos tras la frontera
La repetición es parte fundamental de la historia, de la conciencia, de la publicidad
Pájaros sin cabeza imitan a otros pájaros instalados en la frontera que cada hombre tiene en su cabeza
Sólo escribes para lectores arriesgados
Si te consideras inteligente, lée hasta que te vuelvas estúpido. Y si te consideras estúpido, lée hasta que te vuelvas inteligente
Cuando repasas tu cuaderno amarillo, cuatro meses de bachillerato que triunfan y fracasan
Tú, el maestro de ti mismo, el lector de ti mismo, tu frontera
* Tensabarrier: "La barrera de control de multitudes y de gestión de filas líder en el mundo."
Salvador Alís.
jueves, 3 de abril de 2014
COMO NO ESCRIBIR UNA CARTA
COMO NO ESCRIBIR UNA CARTA
El tiempo esta hecho un lío, ahora la lluvia, después el viento, ahora calor y luego frío. Se escriben cartas y se meten en sobres sin dirección
Esas cartas se mezclan con otras en la Oficina de Correos y forman una baraja donde no hay reyes ni ases, ni oros ni copas, ni el loco ni los enamorados
El niño que recibe una carta está deseando echar cuanto antes su cometa al viento
La joven que recibe una carta está deseando subir otra vez al cielo
Sobre la tierra todo se agita, desaparecen aviones, la Hacienda Pública juega al Trile
El tiempo está hecho un lío, se escriben cartas a los que ya murieron, a los que aún no han nacido, a los que ya no se parecen a sus fotografías
Se pierde de vista al pintor en un océano, buscando una carta de navegación entre las olas
El que escribe las cartas juega a hacerse el dormido
El verdadero pintor pinta sus propias cartas. El escritor verdadero sólo se escribe cartas a sí mismo
Como es lógico, nadie entiende nada
El niño que escribe su primera carta de amor. La joven que enloquece de amor ante la carta de un viejo. El viejo que enloquece de amor por el rechazo de su locura
Frío y calor. La lluvia lo mancha todo de barro
Te escapas y te acercas en un baile sin fin de idas y venidas. Y piensas que esto ya lo dijiste antes o alguien lo dijo antes (o después
La verdad ante todo. El pornógrafo que lee su carta lee palabras de mayor a menor tamaño
El rey que lee su carta sabe que caerá boca abajo y nadie sabrá que es la carta del rey
Un loco juega con sus copas de cristal, no las rompe, no las mastica
Hace juegos malabares con sus copas de cristal
En las paredes de la Oficina de Correos donde se mezclan unas cartas con otras: cuadros oscuros en marcos dorados
Y todas las ventanas cerradas. Y todas las ventanas cayendo
Sobre la tierra todo se agita. Pasado y presente son los protones y electrones del núcleo sobre el que gira una nube de electrones que contiene las preguntas y las respuestas
Bajo esa nube vuela el niño su cometa. La carta abandonada
Y un poco más allá, arde la carta de la joven que ya se encuentra en el cielo
Salvador Alís.
El tiempo esta hecho un lío, ahora la lluvia, después el viento, ahora calor y luego frío. Se escriben cartas y se meten en sobres sin dirección
Esas cartas se mezclan con otras en la Oficina de Correos y forman una baraja donde no hay reyes ni ases, ni oros ni copas, ni el loco ni los enamorados
El niño que recibe una carta está deseando echar cuanto antes su cometa al viento
La joven que recibe una carta está deseando subir otra vez al cielo
Sobre la tierra todo se agita, desaparecen aviones, la Hacienda Pública juega al Trile
El tiempo está hecho un lío, se escriben cartas a los que ya murieron, a los que aún no han nacido, a los que ya no se parecen a sus fotografías
Se pierde de vista al pintor en un océano, buscando una carta de navegación entre las olas
El que escribe las cartas juega a hacerse el dormido
El verdadero pintor pinta sus propias cartas. El escritor verdadero sólo se escribe cartas a sí mismo
Como es lógico, nadie entiende nada
El niño que escribe su primera carta de amor. La joven que enloquece de amor ante la carta de un viejo. El viejo que enloquece de amor por el rechazo de su locura
Frío y calor. La lluvia lo mancha todo de barro
Te escapas y te acercas en un baile sin fin de idas y venidas. Y piensas que esto ya lo dijiste antes o alguien lo dijo antes (o después
La verdad ante todo. El pornógrafo que lee su carta lee palabras de mayor a menor tamaño
El rey que lee su carta sabe que caerá boca abajo y nadie sabrá que es la carta del rey
Un loco juega con sus copas de cristal, no las rompe, no las mastica
Hace juegos malabares con sus copas de cristal
En las paredes de la Oficina de Correos donde se mezclan unas cartas con otras: cuadros oscuros en marcos dorados
Y todas las ventanas cerradas. Y todas las ventanas cayendo
Sobre la tierra todo se agita. Pasado y presente son los protones y electrones del núcleo sobre el que gira una nube de electrones que contiene las preguntas y las respuestas
Bajo esa nube vuela el niño su cometa. La carta abandonada
Y un poco más allá, arde la carta de la joven que ya se encuentra en el cielo
Salvador Alís.
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